El viejo bluesman

30 de Julio de 2010

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Pinetop Perkins cumplió a principios de julio 97 años. A los 14 empezó a tocar el piano. Hoy día es uno de los más reputados pianistas de blues del mundo, pero no publicó su primer álbum en solitario hasta 1988, cuando contaba 72 años. Aunque lo he visto actuar y hablar, sé que nunca podré entrevistarlo. Por tanto, las palabras y los gestos que siguen no las dijo ni los hizo él; los he sentido yo a partir de un par de fotos que saqué de su rostro y sus manos. Probablemente serán verdad.

Aghhr… chico, el bourbon ya no sabe a humo. 1913, Belzoni (Mississippi). El blues se cansó de esperarme y tuve que nacerle. Él aún no sabía que se llamaría así. Las calles todavía apestaban al bochornoso y anticuado jazz. Música loca, vertiginosa la llamaban. Joder, ¡qué ridiculez de locura! Risas. Encías. Apenas tres dientes. Vine al mundo y me retrasé poco para buscarle. Al blues, claro. Sólo un poco. Dedo en alto, ojos cerrados, boca seria. Trece años después ya aporreaba el piano. Dignidad de pillo. La guitarra, no podía. Levanta, brazos fláccidos, el brazo izquierdo, que no puede extender del todo; lo señala. ¡Maldito asno! Me lo destrozó del todo. Así eran las bromas en aquellos tiempos. Y ya han pasado casi cien años. Intenta silbar, pero sólo aire y saliva. Apenas tres dientes. No te voy a decir todo lo que puedes leer en las revistas. Han sido ochenta años. Su rostro, que juega a mostrarse entre gracioso y orgulloso, no puede ocultar la falta de memoria que ya hace mella. Ahora me da igual tocar en el Delta, en Chicago o al otro lado del charco. Lo indispensable: tocar todas las noches. Pero el tabaco ya no me seca el remojo; el bourbon no está velado. Tras esos ochenta años sigo maltratando las teclas con mimos resbalados: negra, blanca, negra, blanca, blanca, negra. Une los labios, las arrugas se retrotraen e imita el sonido de un bajo. Ay, pero mis ojos no distinguen las negras de las blancas desde hace tiempo. La mano recorre la comisura de los labios descolgados. El bajo ya no suena.

Pero el trago bueno del malo, ay chico, ¡ése no se me escapa! Aunque hace ya cuatro años que no lo acompaña la calada. El tabaco o el bourbon, me dijo. Y fue el tabaco. Achina los ojos, baja la voz. De todos modos el humo acompaña en el bar de Williamson cada noche. A cada trago del licor, hincho los pulmones –gesto de flaca aspiración– y recojo las bocanadas de todo el garito –risotada de ingeniosa inspiración–. Y el oído. No hay vista, pero sí oído. Se pasea los dedos de una mano sobre los de la otra. Y tacto. Me queda poco. Mira mis manos. Más que dedos son nudos. Su color es el de la tierra. Regreso al suelo. Va siendo hora. Cada vez que termino de tocar, me es más difícil levantarlos de las teclas. Quieren volverse raíces, volver a la tierra. La buscan. Pero en su camino está el piano: negra, blanca, negra, negra, blanca. Su voz es queda. Sus manos, no.

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Discobólicos, oigan:

Sweet Blank Angel, Verve / Universal Music (1998)

Pinetop Perkins and friends, Telarc Jazz & Blues / Proper Note (2008)

Joined At the Hip, Telarc Jazz & Blues (con Willie “Big Eyes” Smith) (2010)

Textos y fotografías: Jesús Martín Camacho


Golimarrrr

25 de Julio de 2010

21 de Julio de 2010

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Celebramos nuestro pasquín número 4. ¿Vendrás?

11 de Julio de 2010

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“¿Vacaciones, dice? No, qué va. Discóbolo, pasquín musical del underground famoso, no ha parado un solo día desde que publicara su último número, aquel glorioso number three del verano pasado. ¿Y qué ha sido de la Música desde entonces? Los Discobólicos, ¿qué se hicieron?…”

Con estas palabras empieza el número 4 de tu pasquín favorito. Celebraremos su primer año de vida –o su Resurrección, según se mire– con una party en la Sala El Cachorro, donde nuestra primera criatura echara a andar, do you remember?

Será el próximo jueves 15 de julio, a las diez de la noche, en la Sala El Cachorro. La entrada es libre. ¿Qué más quieres?


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Y actúa Lullavy para nosotros…

June

4 de Julio de 2010

HALA HALA HALA HALA HALA, hey!

1 de Julio de 2010

entrada

Hay que ir al Hala-Hala. Si no, te pierdes esto:

I’m Sun Ra… & Gianluca Petrella Cosmic Band

28 de Junio de 2010

Be true to your school (y 2)

23 de Junio de 2010

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Como decíamos ayer, la música es una herramienta estupenda para educar… ya que no para dar dinero (es broma, niños y mayores, no hagáis caso a esto). Hay algunos ejemplos recientes que la genial idea del Colegio Huerta Santa Ana nos ha traído a la mente. Con lo que cuesta traer algo.

El más llamativo es Dead Man’s Bones (2009), álbum de debut para un proyecto homónimo que han puesto en pie el actor Ryan Gosling y su colega Zach Shields. Para la grabación, contaron con las voces del Coro Infantil del Conservatorio Silverlake, centro fundado por el mismísimo Flea, de Red Hot Chili Peppers. Este trabajo, en cuya entrañable portada nos encontramos a los chicos y chicas del Silverlake disfrazados como en Halloween (incluyendo a un Eduardo Manostijeras que ayuda a captar el alma del disco), destaca por su aproximación pop a las temáticas góticas: amor, muerte, amor después de la muerte y, en definitiva, amor por la muerte.

Un debut algo irregular para este discobólico, pero sin duda sugestivo, con momentos sobrecogedores como el de los niños gritando a pleno pulmón My body’s a zombie for you!, en la canción del mismo título.

Y hablando de música impúber, no podemos obviar una obra clásica como la de The Langley School Music Project y su recordado Innocence & Despair (2001), recopilación de los temas registrados en sendos LP’s allá por 1976 y 1977. Esta iniciativa, que protagonizaron los alumnos de la escuela canadiense Langley (y que fue grabada ¡en un gimnasio!), confió a sus candorosas voces una colección de versiones de grandes éxitos pop, con temas de gente como The Beach Boys, David Bowie o The Beatles. El resultado no defraudó a nadie, e incluso recientemente (si nos fiamos de la Wikipedia) el cineasta Spike Jonze puso este disco como ejemplo de “sencillez y complejidad emocional” al encargar a Karen O la banda sonora de la arriesgada y rugidora Donde viven los monstruos.

En fin que, como decían los citados Beach Boys, Be true to your school (“Sé fiel a tu escuela”) y reza para que te toque eso que llaman un profesor enrollado.

Bruno Padilla

Yeyé Vartan

20 de Junio de 2010

Con el permiso de ustedes, Discóbolo querría dedicar esta canción a Amélie Bertho y el sin par Mr. Flowers. Bailen, muchachos, bailen.

Be true to your school (I)

16 de Junio de 2010

We do Chemistry, Biology and Maths
I want Poetry and music and some laughs.

(Belle & Sebastian, “Family Tree”)

¡Belle & Sebastian en Sevilla! O mejor aún: ¡Belle & Sebastian en las escuelas!

El soñado titular se ha hecho realidad audiovisual en el Colegio Huerta Santa Ana de Gines, donde un profe de inglés ha ideado un maravilloso lipdub sobre la canción “The blues are still blue” del grupo de Glasgow. La buena educación, se diría.

“Idea: Carlos J. Trujillo”, rezan los créditos de semejante hallazgo. Y este discobólico recién aterrizado, lleno de curiosidad ante este ejercicio de coordinación y buen gusto, llama al centro concertado en cuestión para conocer al padre de la criatura. Carlos es, desde hace tres años, profesor de inglés, pero en este colegio también le dedica tiempo al teatro y a materias menos ortodoxas. Y este videoclip, ¿qué es: lección de inglés o actividad extraescolar? Pues tal vez, me digo, se trataba aquí de aprender algo de inglés y algo de… la vida.

Lo que está claro es que los 120 chicos y chicas de secundaria que han participado en la grabación habrán disfrutado como enanos indies. “En este colegio no somos mucho de Black Eyed Peas”, confiesa Carlos haciendo referencia al vídeo que le inspiró, y me cuenta que antes de esto ya habían usado música de The Beatles y Radiohead (ahí es nada) en sus clases. Sin embargo, lo estupendo del asunto es que la canción de Belle & Sebastian estaba en el i-Pod de uno de los alumnos, Alejandro. Qué visión esperanzadora para un servidor.

Elegido el tema musical, el alumnado del Huerta Santa Ana se fajó en una serie de ensayos previos que culminarían en una tarde y tres tomas: las que hicieron falta (“aunque ya a la segunda salió”) para grabar la elaborada coreografía que da forma a este milagro. ¿Que exagero? ¡Pero si hasta los chicos de Belle & Sebastian han dejado un comentario en YouTube!

Y lo más importante, “el vocabulario de la canción ha caído en los exámenes”. En Discóbolo no hemos tenido dudas a la hora de evaluar: sobresaliente para todos.

Bruno Padilla