¿De qué va esto?
Quiénes somos los DISCOBÓLICOS? ¿A qué viene DISCÓBOLO? ¿A qué una revista que repase en la web, sin prisas, la actualidad musical, en estos tiempos de canon y crisis? ¿Por qué publicar además, en invierno, primavera, verano y otoño, un pasquín musical desplegable que se ofrece gratuitamente en ciertos rincones de este país, de esta galaxia, sabiendo, por otra parte, que el Diccionario define “pasquín” como “escrito anónimo que se fija en sitio público, con expresiones satíricas contra el Gobierno o contra una persona particular o corporación determinada”, o mejor: “Diario, semanario o revista con artículos e ilustraciones de mala calidad y de carácter sensacionalista y calumnioso”…?
Esperamos, querido lector de este rollo cibernético y de nuestro pasquín desplegable (que puedes recibir cómodamente en tu sofá), que nos ayudes a encontrar y dar respuesta a tantas preguntas. Al fin, cuando juntos hayamos respondido a todo, será quizá el momento de dejarlo y tomarse unas vacaciones.
¿Por qué y para qué?
El primero de estos interrogantes podría resolverse casi del todo con dos palabras: desidia y entusiasmo. Del explosivo y esperemos que fructífero choque de ambos surge esta iniciativa, dispuesta a remover modesta pero discobólicamente el panorama musical, y que marcha a la pata coja pero con un rumbo fijo: el que apunta a esa música que algunos tildan de “no comercial”, cuando lo justo sería hablar de tantas músicas arrinconadas, relegadas, inéditas…
¿Tiene todo esto algún sentido? No somos, desde luego, nosotros quienes deberíamos responder a esta pregunta. Más que del “por qué”, podríamos hablar del “cómo” o el “para qué”. Desvelar nuestro plan magistral. Pues bien, nuestro plan consiste en indagar en el incierto y vasto panorama de músicas más o menos minoritarias (jazz, blues, clásica, rock…) para sacar a relucir lo que a nuestro juicio merece la pena. Ojalá todo esto sirva para promocionar o promover algo de interés, más allá de nuestros egos y nuestras palabras: la buena música.
Si hablamos de “buena música” es que damos por sentado que existe otra que no lo es (que no lo es tanto o que no nos lo parece a nosotros, lo cual, en el ámbito reducido y concreto de Discóbolo viene a ser lo mismo). En cualquier caso, esta revista goza de un sentido del gusto determinado por la suma del –buen o mal– gusto de todos sus colaboradores, entre los cuales usted mismo puede contarse mediante la sana costumbre del comentario. Como no hemos venido aquí para poner verde a éste o al de más allá, puede decirse que es ésta una revista de sugerencias y recomendaciones (lo que suele llamarse “críticas positivas”), cuyos contenidos vienen a informar sobre esa música que le desearíamos a nuestros mejores amigos (y hasta a alguno de nuestros enemigos).
Cada número, una fiesta
Sí, presentaremos cada número, cada estación, cada tres meses, con un buen concierto y una buena party. Además, se acerca la hora de la primera AZOTEA SESSION (!). Continuará…
Es nuestra intención sacar un disco al año, y esta primavera nos estrenamos con los fenomenales O SISTER!






