WHY?

robert-crumb-1977

¿A qué viene Discóbolo? ¿A qué una revista que repase, en estos tiempos de canon y crisis, grammies y decepción, la actualidad musical? ¿Y cómo hablar de “actualidad”, cuando Discóbolo, revista pizpireta donde las haya y decididamente obsoleta, renuncia desde que nació a seguir el ritmo precipitado del mundo para susurrarles, sin más, algo de la música mejor, del UNDERGROUND FAMOSO?
¿Por qué publicar, además de este rollo electrónico, un PASQUÍN* MUSICAL GRATUITO Y DESPLEGABLE, que se ofrece en ciertos escogidos rincones de esta galaxia y que es la única revista musical del mundo que sirve, gracias a su formato desplegable, como mantel a la mesa, cucurucho en la cabeza y sábana en el amor?
¿Por qué remover modesta –pero discobólicamente– el panorama musical, marchando, a la pata coja pero con rumbo fijo, en defensa de esa música que algunos tildan de “no comercial”, cuando lo justo sería hablar de tantas músicas arrinconadas, relegadas, inéditas…?
¿Qué es eso de la música mejor? ¿Acaso vienen los DISCOBÓLICOS a dejar, como babosas, un rastro que seguir, pistas sobre sus gustos particulares? ¿No es Discóbolo una más entre las revistas musicales y, como tantas, huérfana de criterio?
Permanezca a la escucha. Preste atención. Siga el rastro discobólico, piérdase y alucine.

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*Nota: El diccionario define “pasquín” como “escrito anónimo que se fija en sitio público, con expresiones satíricas contra el Gobierno o contra una persona particular o corporación determinada”, o mejor: “Diario, semanario o revista con artículos e ilustraciones de mala calidad y de carácter sensacionalista y calumnioso”.